La marca personal nos servirá para dar visibilidad allí donde nos lo propongamos a aquellas partes de nosotros mismos que nos interese en cada momento determinado.
En el inexorable mundo interconectado en el que vivimos, más del 90 % de los empleados de oficina van a desaparecer o se van a renovar de tal modo que será imposible reconocerlos. Las únicas dos salidas que nos quedan es distinguirnos o extinguirnos. Solo podremos sobrevivir si triunfamos y prosperamos convirtiéndonos en una marca.

La unidad fundamental de la economía actual es el individuo. Los trabajos los efectúan redes temporales de personas que se desmantelan cuando el proyecto finaliza. Valemos lo que nuestro último-próximo trabajo. Igual que un pintor de brocha gorda o que Harrison Ford. La nueva economía, basada en el cerebro, es en realidad la vieja economía: nos pide que nos las ingeniemos y que improvisemos. Por lo tanto, si queremos triunfar debemos considerarnos una marca. Tratar de ser una persona inteligente, informada, que siempre está aprendiendo y creciendo, que sabe cómo venderse y, por encima de todo, cuya labor despierta interés.

Lo que necesitamos es un trasplante de actitud. Hemos de comenzar a pensar y actuar como profesionales independientes. Un profesional independiente es autosuficiente: depende de su capacidad y de su perfeccionamiento constante, y promete algo fiable.

Crear una marca de uno mismo es un gran desafío personal en el que hay mucho en juego. de contactos, hasta el desarrollo de una imagen de marca o la obtención continua de resultados efectivos.

 

Las claves para hacer de usted una marca

¿Cuándo fue la última vez que se preguntó: “qué quiero ser”?  Yo es una idea pragmática y comercial. Es suna oportunidad y una liberación que tiene que ver con la definición de nosotros mismos. Es decir:

¿Qué quiero ser yo? ¿Qué quiero defender yo? ¿Importa mi trabajo? ¿Estoy dejando huella? ¿Qué quiero ser? ¿Quién soy? ¿Quién no soy?

No debemos tener reparos en preguntarnos todos los días lo siguiente: “¿Es lo que estoy haciendo ahora mismo coherente con la creación de una marca, mi marca?”.

Una marca no se crea en un día. Necesitamos tiempo para barajar ideas; definir nuestros puntos fuertes y débiles; estudiar las marcas comerciales e intentar que todo encaje.

Hablar de branding personal o marca, es hablar de quien sos, de hacia donde deseas ir, como manejas tu tiempo, tus finanzas, tu comunicación en lo personal y en redes sociales.

Debemos preguntarnos si nuestra profesión es una verdadera vocación. Y si no, ¿qué podemos hacer al respecto? ¿Qué opciones tenemos, además de cambiarnos de profesión? ¿Cómo se podrían convertir los proyectos que emprendamos en algo digno de hacerse? Conviene que concretemos y empecemos por nuestro proyecto actual.

Todos somos un paquete/envase/envoltorio. Lo que tenemos que hacer es ser coherentes Envase y Contenido, por eso la imagen tiene un papel fundamental. Que decís con aquello que elegís a la hora de vestirte ( cortes, colores, texturas, accesorios) , como caminas, como es tu mirada, tus gestos,  la comunicación no verbal,

que habla tanto de uno mismo.

Uno de los secretos de una de las mejores compañías aéreas en el mundo, Southwest Airlines, es que transmiten personalidad. Les piden a sus empleados que traigan su personalidad al trabajo y que la manifiesten.

Deberíamos aficionarnos a los paquetes/envases/envoltorios, estudiarlos y examinarlos para ver qué cosas nos gustan y cuáles nos dejan indiferentes. Todo ello para averiguar de qué manera precisa podemos aplicar esas lecciones con el objetivo de venderme Yo.

Para que nuestro trabajo importe, la clave está en lo siguiente:

  • Ser conscientes de que estamos en la nueva economía.
  • Ser unidad-de-uno.
  • Tener confianza en nosotros mismos.
  • Ser tipos geniales.
  • Hacer cosas geniales.
  • Proyectos asombrosos (o reventar en el intento).
  • Tener imaginación.
  • Ser renegados incansables.

 

Fuente: Sos tu marca  de Tom Peters

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